Financiera

Tribunal Supremo de Brasil autoriza investigar al presidente Michael Temer

Tribunal Supremo de Brasil autoriza investigar al presidente Michael Temer

En el momento más critico de su gestión, aliados y opositores al presidente Michel Temer evalúan posibles salidas para el terremoto político que originó en Brasil la aparición de grabaciones en las que presuntamente el mandatario admite el pago de sobornos, como su renuncia, un juicio político o el llamado a elecciones directas anticipadas.

"Frente a la gravedad del escenario y con la responsabilidad de no dejar que Brasil se sumerja en lo imponderable, sólo nos resta la renuncia del presidente Michel Temer", dijo en las redes sociales el senador Ronaldo Caiado, del partido Demócratas (DEM), que integra la coalición de Gobierno.

Esa posición fue respaldada por el jefe del grupo del Partido Popular Socialista (PPS) en la Cámara de Diputados, Arnaldo Jordy, quien afirmó de forma rotunda que el gobierno de Temer "acabó".

El Banco Central brasileño informó hoy de que está atento a las repercusiones que pueda tener en los mercados el escándalo, que vigila el comportamiento de los mercados y que actuará en caso de que sea necesario para mantener su pleno funcionamiento.

Así, con esta decisión, el Supremo acorrala a Temer, que llegó al poder hace un año tras promover la suspensión y posterior destitución de su antecesora, Dilma Rousseff.

Según consideró el analista político Kennedy Alencar, de la radio CBN, dos de los más nombrados por la base aliada de Temer para hacerse cargo provisionalmente son la presidenta de la Corte, Carmen Lucia Antunes, y el también ministro del máximo tribunal Gilmar Mendes, un crítico de la actuación del juez Sérgio Moro en la Operación Lava Jato.

Hasta ahora Temer sólo se ha pronunciado en un comunicado oficial, en el que admitió que mantuvo una reunión en marzo pasado con el empresario Joesley Batista, uno de los dueños del gigante cárnico JBS y quien entregó a la justicia la supuesta grabación.

Temer podría haber cometido un delito de obstrucción a la justicia al intentar que Cunha, preso en la cárcel por corrupción desde hace meses, se mantuviera callado y no aportara detalles que pudieran implicarle en el marco de la trama de la Operación Lava Jato.