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Combate contra grupo islamista en Filipinas ha dejado a 104 personas muertas

Combate contra grupo islamista en Filipinas ha dejado a 104 personas muertas

Más de un centenar de personas han muerto y casi 100 mil han sido evacuadas en Marawi, donde prosiguen los combates entre las Fuerzas Armadas filipinas y el último reducto de los yihadistas afines al Estado Islámico (EI) que asaltaron la ciudad.

El Ejército sigue su avance en la población cuando se cumple una semana desde que rebeldes del Grupo Maute se levantaran en armas en la capital de Lanao del Sur, una provincia de mayoría musulmana perteneciente a la isla de Mindiano, donde el Gobierno ha decretado la ley marcial.

El Ejército, con el apoyo de ataques aéreos, trata de liquidar un grupo de aproximadamente 40 o 50 rebeldes, aunque el número podría ser mayor debido a que muchos liberados del penal se unieron al bando islámicos.

"Nuestros comandantes sobre el terreno han asegurado que el final está muy cerca", dijo a los medios el portavoz de las Fuerzas Armadas, Restituto Padilla.

El resto ha huido a localidades cercanas, aunque según estimaciones iniciales unos 2.000 civiles se encuentran atrapados entre el fuego cruzado.

El portavoz regional del Ejército informó hoy de 14 nuevas bajas entre los yihadistas que ya alcanzan los 89 muertos, lo que sumado a las 19 de civiles y 20 en las fuerzas de seguridad (dato que el Ejército no ha actualizado desde ayer) computa 118 fallecidos desde el inicio de la crisis el pasado martes 23.

Los enfrentamientos comenzaron en dicha ciudad el día 23 al fracasar una operación militar para capturar a Isnilon Hapilon, líder del grupo yihadista Abu Sayyaf y quien permanecía guarecido por miembros del Grupo Maute, ambos grupos vinculados al EI. Los yihadistas filipinos, apoyados por milicianos indonesios y malasios, prendieron fuego a la comisaría, a un colegio, a una cárcel y a una iglesia, donde secuestraron a un cura y a 13 feligreses que aún mantienen cautivos.

En tanto, alrededor de 95 mil residentes de Marawi tuvieron que ser evacuados a refugios en las localidades de Iligan y Cagayan de Oro, según dio a conocer el vocero del Comité de Gestión de Crisis de Lanao del Sur, Zia Alonto Adiong. La decisión del presidente ha generado protestas de organizaciones de defensa de derechos humanos locales e internacionales, como Human Rights Watch, que creen que puede usarla para cometer abusos como hizo el dictador Ferdinand Marcos entre 1972 y 1981.