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Cuba defiende su sistema de gobierno y responde a Trump

Cuba defiende su sistema de gobierno y responde a Trump

VIGENTE. A pesar del nuevo cambio en la política hacia Cuba, Trump mantiene firmes las relaciones diplomáticas, no se tocan las remesas, no se prohíben los vuelos comerciales ni el tráfico de cruceros y tampoco reinstaló la política de "pies secos-pies mojados" que desactivó Obama.

El gobierno de Cuba rechazó las medidas anunciadas por el presidente estadunidense Donald Trump, que restringen la política de apertura hacia la isla caribeña, las cuales -aseguró- están destinadas al fracaso y no doblegarán al pueblo cubano.

Según Rodríguez, "Trump, nuevamente mal asesorado, tomó decisiones que solo benefician a intereses mezquinos y a un puñado de políticos".

Estas medidas "no lograrán su propósito de debilitar a la revolución ni doblegar al pueblo cubano, cuya resistencia a las agresiones de cualquier tipo y origen ha sido probada a lo largo de casi seis décadas", destacó un texto difundido por el diario oficialista Granma.

La Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) reaccionó hoy con cautela al cambio en la política hacia Cuba anunciado la semana pasada por el presidente Donald Trump. "El año pasado, les prometí ser una voz contra la represión y una voz por la libertad del pueblo cubano".

El gobierno cubano afirmó que Estados Unidos no está en condiciones de dar lecciones, al señalar que en ese país hay numerosos casos de asesinatos y brutalidad policiaca.

"El presidente tiene razón, persisten graves problemas de derechos humanos".

Por su parte, el demócrata Mark R. Warner, senador por Virginia y vicepresidente del Comité de Inteligencia de la Cámara alta, sostuvo que la decisión de revertir el progreso en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba envía un mensaje equivocado al mundo sobre el liderazgo norteamericano.

Asimismo, son motivo de preocupación las violaciones de los derechos humanos cometidas por los Estados Unidos en otros países, como las detenciones arbitrarias de decenas de presos en el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo en Cuba, donde incluso se ha torturado; las ejecuciones extrajudiciales y las muertes de civiles causadas por bombas y el empleo de drones; y las guerras desatadas contra diversos países como Irak, sustentadas en mentiras sobre la posesión de armas de exterminio masivo, con consecuencias nefastas para la paz, la seguridad y la estabilidad de la región del Medio Oriente.

El Gobierno de Cuba también reitera que está dispuesto a continuar el diálogo "respetuoso y la cooperación" en temas de interés mutuo, así como la "negociación" de los asuntos bilaterales "pendientes" con el Gobierno de EEUU, pero advierte que no realizará "concesiones inherentes a su soberanía e independencia", ni aceptará "condicionamientos de ninguna índole".

El comunicado añadió que los cambios locales que sean necesarios "los seguirá decidiendo de manera soberana el pueblo cubano".