Internacional

La sanción de Trump a Cuba "llevará meses": OFAC

La sanción de Trump a Cuba

"Sin duda, la política de Trump marca un retroceso en las relaciones entre ambos países", agregó.

"A partir de ahora, estoy cancelando completamente el acuerdo unilateral con Cuba", dijo Trump en un pequeño teatro en la Pequeña Habana de Miami. "No nos vamos a quedar callados ante el comunismo", dijo el presidente al señalar que los cubanos han sido testigos de cómo esta "ideología fracasada" "ha destruido una nación".

"Protesto ante el Gobierno de Estados Unidos por este descaro y lo emplazo a confirmar o desmentir si estos terroristas que he mencionado estuvieron al lado o no del presidente Trump", dijo en una rueda de prensa en Viena el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez.

Al asegurar que "con la ayuda de Dios lograremos una Cuba libre pronto", Trump dio marcha atrás a la política de acercamiento con La Habana que inició su antecesor, Barack Obama.

Los cubanos pudieron escuchar en vivo las palabras del presidente estadounidense en una inusual transmisión de la cadena de televisión venezolana Telesur. "Hoy (por ayer) anuncio una nueva política como prometí durante la campaña electoral".

Ante la presión de empresas estadunidenses, e incluso de algunos republicanos, para que no vuelva a cero en las relaciones con la isla de gobierno comunista, el mandatario optó por dejar intactos varios de los pasos dados.

Medidas. Con un fuerte discurso anticastrista, Trump anunció los cambios ante la diáspora cubana en Miami. Sostuvo que no suspenderá los negocios existentes, como uno cerrado bajo el gobierno de Obama por Starwood Hotels Inc, propiedad de Marriott International Inc, para administrar un histórico hotel en La Habana.

La nueva política prohíbe la mayoría de las transacciones comerciales de Estados Unidos con el Grupo de Administración Empresarial (Gaesa) -conglomerado militar involucrado en todos los sectores de la economía-, pero con excepciones, como viajes aéreos y marítimos, según funcionarios estadunidenses, lo que protegerá a aerolíneas y cruceros.

"Cuando la anterior Administración de Washington (de Barack Obama) introdujo cambios sustantivos en su política hacia la isla, creíamos, y no sin fundamento, que no eran tanto una manifestación de buena voluntad, cuanto un reflejo del fracaso de la política del dictado y la sanciones", señaló la cancillería. Según las autoridades de la isla, en el 2016 la cifra de visitantes estadounidenses aumentó el 74 por ciento con respecto al 2015.

El año pasado visitaron Cuba casi 285.000 estadounidenses, cifra que ya se había igualado entre enero y mayo de este año.

El crecimiento de los pequeños negocios privados, autorizados en los últimos años por el gobierno de Raúl Castro, se venía enganchando a la demanda turística, que en parte crecía debido al flujo de turistas estadunidenses.

Nada indica por el momento que estos efectos pueden ser mitigados por los esfuerzos anunciados por la Casa Blanca de estimular el libre comercio en Cuba.