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NASA acepta que no tiene dinero para llevar humanos a Marte

NASA acepta que no tiene dinero para llevar humanos a Marte

Recordemos que en marzo ya se conocía de la aprobación por el congreso estadounidense para el nuevo presupuesto de la Nasa (U$19.508 millones anuales), aunque con algunas condiciones y obligaciones para la agencia, relacionadas con la llegada de un humano a Marte en 2030, y un programa de exploración que debía de estar listo antes de fin de año, con los objetivos, resultados, ruta a seguir y potencial retorno para los astronautas que pudiesen alcanzar tal hito.

Hay que mencionar que el gobierno de Estados Unidos ha puesto como fecha límite el 2030 para la llegada del hombre a Marte; el mismo presidente Donald Trump se ha mostrado muy entusiasta al respecto, sin embargo, fue él mismo quien redujo el aumento al presupuesto para la NASA, lo cual significó la cancelación de varios proyectos.

El jarro de agua fría (o de realismo) viene tras unos años poniendo las miras en el Planeta Rojo, habiéndolo explorado con diversas sondas no tripuladas e incluso animándonos a ser voluntarios para pisar Marte con un "We want you" por parte de Charlie Bolden (administrador de la NASA) en 2015. Concretamente, la Nasa indicó que no cuenta con los fondos necesarios para que la nave Orion o el cohete SLS alcancen el planeta rojo, ni menos pensar en los vehículos que lleven a los astronautas a la superficie de Marte, tanto en el aterrizaje como el despegue.

Todo esto lo comunicaba William G. Gerstenmaier (jefe de la división de vuelos tripulados de la NASA) ante la pregunta de cuándo el ser humano pisaría Marte en un acto en el Instituto Americano de Aeronáutica y Astronáutica, como trasladan en Ars Technica. En ese caso, sólo queda como último objetivo la Luna, satélite que ya está en el objetivo de los japoneses en 2018.

La próxima gran ambición de la NASA es llevar los primeros seres humanos a Marte, pero existen muchos obstáculos para esta misión. También lo que se desconoce aún del ambiente marciano y espacial, así como el desfase que existe en las comunicaciones.