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Ollanta Humala ni Nadine Heredia han solicitado asilo — Embajada de Francia

Ollanta Humala ni Nadine Heredia han solicitado asilo — Embajada de Francia

El ex Presidente Alberto Fujimori, que gobernó el país de 1990 a 2000, está en una cárcel de Lima donde cumple una sentencia de 25 años por los delitos de asesinato y corrupción.

La Policía lo trasladó a la base de la división de fuerzas especiales de esa institución (Diroes), en las afueras de Lima, donde ocupará una celda.

Keiko Fujimori llegó al penal de Barbadillo horas antes que su hermano.

Las autoridades señalaron que no tendrán contacto, ya que están en sectores diferentes.

La ex pareja presidencial tiene tres hijos menores, que quedaron al cuidado de una abuela.

Ibazeta aclara que el juez Richard Concepción Carhuancho ha encontrado argumentos sólidos para determinar la prisión preventiva de la ex pareja presidencial como son: los nuevos elementos de convicción, la prognosis de la pena y el peligro procesal.

Durante la audiencia pública, es probable que la posición de la Fiscalía sea defendida por el fiscal superior y coordinador de las fiscalías de lavado de activos, Rafael Vela.

Concepción consideró que "ya no se puede hablar de una simple probabilidad, sino que ahora se puede hablar de un alto grado de probabilidad de la colocación de dinero de fuente ilícita en las campañas electorales de 2006 y 2011". En 2011, cuando Humala ganó, las firmas brasileñas Odebrecht y OAS aportaron dinero que habría estado destinado a corromper funcionarios y obtener licitaciones, agregó el fiscal.

Éste ha negado insistentemente haber recibido contribuciones de empresas brasileñas para sus campañas presidenciales. Por su parte, la defensa de ambos anunció que apelará la decisión judicial. "El lunes presentaremos el documento fundamento de nuestro recurso, y esperamos que se señale la fecha en que los abogados haremos la sustentación".

Otárola informó que también visitará a la ex primera dama, Nadine Heredia, presa en una cárcel de mujeres del barrio limeño de Chorrillos.

La prisión de los Humala arrojó una desoladora escena sobre el prestigio de la clase política: cuatro de los últimos cinco presidentes están salpicados por escándalos de corrupción.

Todo comenzó con Alejandro Toledo.