Internacional

Declaran estado de emergencia en Charlottesville, EE.UU

Declaran estado de emergencia en Charlottesville, EE.UU

Violentos enfrentamientos ocurrieron este sábado entre grupos nacionalistas blancos y contra-manifestantes en Charlottesville, Virginia, cuando miles de los supremacistas comenzaban a reunirse para una protesta en el centro de la pintoresca ciudad, sede de la Universidad de Virginia.

Tanto simpatizantes de la manifestación como opositores han estado cantando, gritando y pegándose puños, tirándose botellas de agua y lanzándose gas pimienta unos a otros desde esta mañana. Se esperaba la participación de miles de personas.

Siguiendo esta línea antisemita y xenófoba, otros de los asistentes han marchado al grito de "los judíos no nos reemplazarán" o "Un pueblo, una nación, terminemos con la inmigración" antes de llegar a la rotonda principal de la universidad de Virginia, rematada por una estatua del ex presidente estadounidense Thomas Jefferson, donde se encontraban concentrados un pequeño grupo de contramanifestantes con la pancarta "Estudiantes de Virginia contra el supremacismo blanco".

Cientos de supremacistas blancos, algunos al ritmo de soflamas nazis, marcharon esta pasada noche con antorchas por las calles en el preludio de un encuentro convocado para este sábado, que contará con la presencia de figuras de la nueva extrema derecha norteamericana, como Richard Spencer.

Al menos una persona fue arrestada y varios en el campus fueron tratados por lesiones menores, según informó el diario Daily Progress.

Jason Kessler, organizador de la marcha, subrayó en un comunicado que se trata de defender la Primera Enmienda de la Constitución que protege la libertad de expresión y respaldar a "los grandes hombres blancos que están siendo difamados, calumniados y derribados en EU".

La policía prevé que la marcha atraerá entre 2 mil y 6 mil personas y que podría ser "la mayor congregación de odio de su tipo en décadas en Estados Unidos", como fue descrita por el Centro Legal de la Pobreza del Sur.

Ante los previsibles enfrentamientos, se ha desplegado más de 1.000 agentes de seguridad estatales, y el gobernador McAuliffe instó a los ciudadanos a mantenerse alejados del acto, que se desarrollará en el Emancipation Park de la ciudad.