Internacional

Gendarmería, arremete: "A Nisman lo mataron"

Gendarmería, arremete:

Se realizaron en la sede principal de Gendarmería en Capital Federal, a partir de una réplica a escala real del baño del departamento del fiscal, donde apareció muerto con un tiro en la cabeza en la noche del domingo 18 de enero del 2015.

El informe -elaborado por una la junta interdisciplinaria compuesta por 23 especialistas de Gendarmería y por peritos de parte- será entregado después del 20 de septiembre, según informaron a Télam fuentes con despacho en los tribunales de Comodoro Py.

Además el orificio de entrada del disparo fue detrás de la oreja derecha y con una trayectoria imposible para alguien que se dispara solo.

- Nisman tenía un golpe en la pierna izquierda y otro en la cabeza, se tratan de golpes profesionales para reducir a una víctima.

Que "se encontraron restos de Ketamina, una sustancia usada para apaciguar a una probable víctima".

El defensa del Real Madrid, Marcelo, renovó hasta el 2022
A la lesión del francés se le suma la expulsión del brasileño Marcelo que vio la roja por golpear a Lerma cuando ambos cayeron al suelo. "Quiero estar aquí por muchos más años, no sabemos lo que va a pasar en el futuro, pero el Madrid ha sido siempre mi segunda casa", afirmó.

Nisman recibía en su departamento a la madre, a las dos hijas, a sus dos secretarios, a la señora del personal doméstico, a sus custodios, a sus amigos y a Lagomarsino, y sin embargo sólo se encontraron en todo el departamento dos muestras que pertenecían al fiscal asesinado.

El informe final será el producto de seis meses de deliberaciones que derivaron en una recreación del escenario de la muerte Nisman, realizada ayer en un escenario similar al baño en el que fue encontrado, montado para la ocasión en el edificio Centinela, de la Gendarmería.

Cada una de las partes participantes del informe intentó demostrar con las pruebas del expediente cómo fue que Nisman terminó con un balazo en la cabeza.

Entre las tesis que se manejan como motivos están la eventual denuncia que haría Nisman respecto de un pacto para encubrir el atentado terrorista a la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), ocurrido en julio de 1994, de lo que acusaba a la entonces Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al canciller Héctor Timerman, quienes habrían protegido a los iraníes acusados de ser los autores del ataque.

Desde un principio, la investigación estuvo a cargo de la fiscal Viviana Fein, cuestionada por la querella a cargo de la ex mujer de Nisman, Sandra Arroyo Salgado.