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Buscó 15 años a su hija: Estaba enterrada como NN

Buscó 15 años a su hija: Estaba enterrada como NN

Recién a principios de 2017, la fiscal Viviana Giorgi abrió nuevamente la causa en torno a la desaparición de Mariela, ordenando realizar informes sobre los cuerpos que ingresaron a las morgues de la zona, los días posteriores al extravío de la adolescente. Esperaba que su hija la llamara y le dijera: "Mamá, voy para allá". Al volver, se percató de que su hermana ya no estaba.

Mariela tenía 14 años la última vez que fue vista en la puerta de su casa de Lanús, provincia de Buenos Aires.

Familiares de Luisa Olivera explicaron que la madre quedó deshecha tras conocer la noticia, mientras se prepara para despedir a su retoña 15 años después de lo acontecido.

2 semanas más tarde, la causa se cajoneó. A los pocos meses, su marido murió de pena."Capaz que se fue con un noviecito", le decían Luisa en las comisarías.

La mujer fue apoyada por la ONG Missing Children en Argentina, pues este caso se había convertido en uno de los más emblemáticos y el más antiguo de una menor desaparecida en el país trasandino.

Pero, según informó el diario Clarín, hace pocos meses, una fiscalía especializada en trata de personas pidió una actualización de la cuasa, y finalmente fue reabierta. Pero nadie en todo este tiempo había pedido algo así, tan lógico como consultar en los cementerios los cuerpos que estaban enterrados como NN. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Lanús y permaneció como NN hasta esta semana.

La identificación se concretó mediante el análisis dactiloscópico, que permitió determinar que la huella digital del pulgar derecho de Mariela, impresa en su Documento Nacional de Identidad, correspondía de manera "fehaciente, categórica e indubitable" con la impresión digital de su pulgar derecho. Su madre se internó en la casa esperando una llamada telefónica que nunca llegó.

La chica que soñaba con ser maestra jardinera, que jugaba con sus peluches y los sentaba como si fuera un aula mientras les enseñaba, que tenía su cama siempre preparada, en realidad había muerto en las vías del tren Roca el mismo día en el que no se supo más de ella. Y la enterraron el 9 de septiembre como NN, a sólo 16 cuadras de su casa. En ese momento, fue enviada al hospital vecinal de Lanús y posteriormente al Fiorito de Avellaneda, donde falleció dos días después.

Hoy su mamá Luisa no puede hablar.