Internacional

"La presencia de Dios hoy también se llama rohingya": Papa Francisco

La visita de la máxima autoridad de la iglesia católica se produce en tensas circunstancias.

El papa Francisco afirmó hoy que "la presencia de Dios también se llama rohinyá", pronunciando así el término que no había dicho hasta ahora durante su actual viaje por consejo de la Iglesia birmana, y tras encontrarse con un grupo de esta perseguida minoría musulmana en Bangladesh.

El Papa llegó al encuentro interreligioso y ecuménico a bordo de un carrito tradicional guiado por un joven bangladesí, en la última cita de su segundo día en Bangladesh, un país con 163 millones de habitantes, donde el 90% es musulmán.

En Bangladesh se alojan más de 625 mil musulmanes rohingya que huyeron de sus aldeas en el estado de Rakhine, en el norte de Myanmar, donde sufren la represión y persecución del ejército de ese país, el cual ha negado estar llevando una "limpieza étnica" como acusa la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Se espera que este viernes el Papa se reúna con un grupo de refugiados rohingyas provenientes de Myanmar.

El saludo se produjo al concluir el encuentro interreligioso en el que Francisco participó en el jardín de la sede del arzobispado con representantes de musulmanes, budistas, hinduistas y otros cristianos en Dacca.

"La presencia de Dios también se llama rohinyá".

El Papa parecía dolido mientras escuchaba a cada miembro del grupo, que incluía a 12 hombres y cuatro mujeres, contarle sus historias a través de intérpretes, de acuerdo con reportes del sitio web de noticias bdnews24.

"Que este compromiso, aquí en Bangladés, donde el derecho a la libertad religiosa es un principio fundamental, sea una llamada de atención respetuosa pero firme hacia quien busque fomentar la división, el odio y la violencia en nombre de la religión", dijo Francisco en su discurso.

Francisco evitó usar la palabra rohingya por recomendación de funcionarios católicos en Myanmar, quienes le dijeron que hacerlo podría provocar una reacción violenta en esa nación de mayoría budista contra las comunidades cristianas y dañar la frágil democracia del país.

Con buenas nuevas de paz y armonía, el pontífice llegó a Daca ayer jueves para cumplir una visita de estado de tres días y tiene programado partir de la ciudad la tarde de mañana sábado.