Internacional

El Gobierno posterga el debate por la reforma laboral

El Gobierno posterga el debate por la reforma laboral

El Gobierno nacional postergó el debate de la reforma laboral, previsto inicialmente para febrero, en principio para marzo, por la falta de apoyo de la CGT y el PJ y para evitar jornadas de protestas e incidentes como las ocurridas cuando se trató y sancionó la ley previsional. De esta manera la única forma de "salvar" la reforma laboral es si la CGT, que participó en la redacción final del proyecto, acompaña y defiende la propuesta impulsada desde el oficialismo.

En tanto, el proyecto de reforma previsional quedó convertido en ley el 18 de diciembre pasado y derivó en la convocatoria de un paro general por parte de la CGT.

"Necesitamos un nivel de consenso que sea explícito, mucho mayor al que tenemos hoy", dijeron fuentes de la Casa Rosada, publicó La Nación.

Según indica Clarín, Miguel Pichetto, jefe del bloque peronista en el Senado, nuevamente clave para allanar el tratamiento, había exigido que los referentes sindicales defendieran el proyecto en el Congreso luego de que Pablo Moyano remitiera a la "Banelco" para bombardear la iniciativa. Sucede que algunos legisladores pretendían llevar el proyecto al Congreso y discutir temas que son aceptados, como los planes para el blaqueo laboral o los beneficios para extender las licencias de paternidad. Pero esta opción fue descartada por la sencilla razón de que la oposición solo avalaría los puntos que le son beneficiosos y el resto de la reforma no se trataría nunca más.

Comité de la ONU fiscalizará centros del Sename
Aquel escándalo derivó en una interpelación a la entonces ministra de Justicia, Javiera Blanco, quien finalmente acabó renunciando al cargo.

Otro de los argumentos para enfriar la norma, que incluye la reducción del tiempo para demandar al empleador (pasará de dos años a tan solo uno de plazo) y la exclusión de las horas extras en el cálculo de las indemnizaciones en caso de despido, era evitar forzar aún más el vínculo con los gobernadores, sobre todo con los dialoguistas que "dieron una mano" para alcanzar la nueva ley previsional.

Estas idas y vueltas de los gremialistas terminará por endurecer las relaciones. Ahí estará presente el tema de la reforma laboral.

En el Gobierno aún curan sus heridas tras la aprobación de la reforma previsional.