Internacional

Trump busca privatizar la Estación Espacial Internacional

Trump busca privatizar la Estación Espacial Internacional

Según el plan, el financiamiento estadounidense de la estación cesaría para 2025.

Muchos expertos en el espacio están expresando preocupación. El senador Bill Nelson, demócrata por Florida y un ex astronauta se manifestó en contra de "apagar las luces y abandonar el único puesto de avanzada que tenemos en el espacio".

"Sospecho que este será un aspecto en cualquier decisión que se tome sobre el asunto", dijo Launius, que hoy trabaja para el Instituto Smithsonian.

Estados Unidos gastó casi 100.000 millones de dólares en construir y operar el complejo orbital, que le cuesta a la NASA entre 3.000 y 4.000 millones de dólares anuales.

Las empresas privadas ya tienen una mano en el proyecto. SpaceX y Orbital ATK han estado realizando entregas desde 2012, y Sierra Nevada Corp. comenzará a realizar envíos con sus minibuses sin tripulación en pocos años.

Sin embargo, una transferencia completa al sector comercial es una cuestión diferente.

El opositor venezolano Julio Borges buscará apoyo de gobiernos para garantías electorales
En definitiva el gobierno no acepta una verdadera elección presidencial porque la perdería. Borges estuvo al frente de la delegación opositora en las negociaciones con el gobierno.

Actualmente se utiliza la nave espacial Soyuz para transportar a los tripulantes de la Estación Espacial Internacional. Ninguna empresa aceptará el riesgo de ser responsable en caso de que el proyecto colapse, dijo.

Para ese objetivo, en la propuesta de presupuesto para 2019, que será presentada mañana, pide 150 millones de dólares.

"Este presupuesto codifica la Directiva de política espacial del presidente-1, que nos obliga a liderar una campaña de exploración innovadora y sostenible que conducirá el regreso de los seres humanos a la Luna para su exploración y uso a largo plazo seguida de misiones humanas a Marte y otros destinos", sostuvo.

Como recordarán, la ISS es una estación espacial ubicada en una órbita terrestre baja, piloteada por la NASA y desarrollada por conexión con la agencia espacial rusa. Un lanzamiento de prueba de este sistema se mantendría en el camino para 2020, con un primer lanzamiento tripulado alrededor de la luna tres años más tarde, según los detalles del presupuesto.

La NASA "empieza a depender de socios comerciales para la investigación en órbita terrestre baja y los requisitos de demostración tecnológica", indicó Robert Lightfoot, administrador interino de la NASA, después de que se presentó el presupuesto.