Internacional

El sector automotor europeo, nuevo objetivo de Trump

El sector automotor europeo, nuevo objetivo de Trump

El mandatario lo resumió el sábado en un tuit: "La Unión Europea, países maravillosos que tratan mal a Estados Unidos en el comercio, se quejan de los aranceles sobre el acero y el aluminio". Se espera que el crecimiento mundial alcance el 3.9 por ciento este año -la tasa más alta desde el 2011- y el Fondo Monetario Internacional expresó que la mayoría de los países están compartiendo la prosperidad.

No debería aceptarse que la Cancillería y la Secretaría de Economía se sienten a negociar, mientras se nos ha puesto un pie en el cuello, uno que por cierto, cada vez aprieta más, el pacta sunt servanda pareciera más invalido que nunca ante este escenario. "Esto amenaza con descarrilarla". Y aunque dicha coacción se agotó del otro lado de la frontera con los einsuficientes 1600 millones de dólares que el Congreso destinó al proyecto; con el anunció de la imposición de un nuevo arancel al acero y aluminio, la Casa Blanca ha lanzado una de sus más caóticas apuestas financieras.

ACASO YA EXISTE un acuerdo milagroso y secreto de que los tres países por fin coincidirán en un nuevo y moderno acuerdo trilateral, luego de que han transcurrido meses de pláticas ociosas que no arrojaban ningún avance, ningún acuerdo, luego de que 30 de los capítulos del TLCAN sólo habían sido resueltos 6 o 7, y la mayoría está empantanada, totalmente atorada. ¿Por qué a estas alturas dice Trump que tiene la impresión de que vamos a alcanzar un acuerdo del TLCAN? ¿Acaso solo es un chantaje más? Y en la segunda, hundirse en una mayor preocupación: ¿a qué costo le quiere cobrar Trump a México y a Canadá la firma del TLCAN, si él lo ha despreciado y maldecido como el peor tratado de libre comercio que tiene Estados Unidos? Si abandonan sus horrorosos aranceles, nosotros abandonaremos los nuestros también. La falta de detalles sobre cuándo o cómo los distintos países podrían solicitar exenciones no ha hecho sino agravar la incertidumbre en torno al impacto económico de los aranceles.

La Comisión Europea mantiene en vigor la amenaza de aprobar represalias comerciales si Washington aprueba aranceles que afecten al acero y al aluminio exportados desde Europa.

Los europeos consideran que las medidas estadounidenses, presentadas como una protección a la seguridad nacional, solo sirven para aventajar a sus empresas.

Los economistas en Barclays Bank advierten que la expansión económica sólida y estable mostrada por la economía mundial en los últimos años, "podría revertirse tras el anuncio de los aranceles de Trump".

La producción de acero y aluminio es un insumo sensible para toda actividad económica de la región del TLCAN, pues impacta de manera directa desde la industria de la construcción, la aeronáutica, automotriz, metalmecánica, salud, alimentos, bebidas, la industria eléctrica y electrónica, así como insumos tecnológicos, hasta la industria bélica de los Estados Unidos. El magnate ha declarado, pensando más en su reelección que en la economía estadunidense: "me gustan las guerras comerciales, son fáciles de ganar".