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Condena a la cárcel por quemar fotos de los reyes — España

Condena a la cárcel por quemar fotos de los reyes — España

Según Estrasburgo, el país violó el derecho a la libertad de expresión ya que este acto forma parte, textualmente, "de una crítica política, no personal". - Quemar una foto de los reyes de España es libertad de expresión.

Mientras el rey Felipe VI se encontraba de visita oficial en la ciudad catalana de Girona, los dos jóvenes catalanes, que participaban de una manifestación, prendieron fuego una gran fotografía de la pareja real que habían puesto boca abajo.

La Audiencia Nacional condenó en 2008 a los dos jóvenes a una pena de quince meses de prisión, sustituida por una multa de 2 mil 700 euros.

De ahí que el tribunal europeo concluyó que la sentencia de la Justicia española supone "una injerencia en la libertad de expresión que no fue proporcionada con el fin perseguido".

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En la imagen de archivo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo (Francia) el 24 de enero de 2018.

Pero en su sentencia, Estrasburgo, que considera de manera "unánime" que en este caso se ha producido una "violación del artículo 10" del Convenio Europeo de Derechos Humanos que defiende la libertad de expresión, no solo rechaza esa sanción y ordena a España a indemnizar a los demandantes con la misma cantidad que pagaron de multa, además de otros 9.000 euros en total para ambos en concepto de gastos y honorarios.

En este sentido, los magistrados rechazan la idea defendida por la justicia española de que la quema de la foto constituyera un "ataque personal" al Rey dirigido a "insultar y denigrar a su persona", sino que lo ven como "una denuncia de lo que el Rey representa como jefe y símbolo del aparato del Estado y de las fuerzas que, según los denunciantes, ocuparon Cataluña". Sin embargo, interpusieron un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, que llegó a la conclusión de que el presunto acto no podía ampararse en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y de opinión, en la medida en que los interesados habían exhortado al odio y a la violencia contra el rey y la monarquía. De hecho, los magistrados de Estrasburgo creen que vincular la quema de fotos de los monarcas con el discurso de odio y la violencia, tal y como hizo el TC, "sería perjudicial para el pluralismo, la tolerancia y el espíritu de sin el cual no hay una sociedad democrática".

Señala también que se trata de "una de esas escenas provocativas que se utilizan cada vez más para atraer la atención de los medios de comunicación y que no van más allá de una cierta provocación permitida para transmitir un mensaje crítico en términos de libertad de expresión".