Internacional

Papa anuncia una nueva exhortación apostólica

Papa anuncia una nueva exhortación apostólica

Considera "nocivo e ideológico el error de quienes viven sospechando del compromiso social de los demás, considerándolo algo superficial, mundano, secularista, inmanentista, comunista, populista". Algunos católicos afirman que es un tema secundario al lado de los temas "serios" de la bioética. - El papa Francisco ratificó ayer su rechazo a la despenalización del aborto en medio del debate que se desarrolla en el Congreso Nacional y llamó a "la defensa del inocente que no ha nacido" de la misma manera que de "la vida de los pobres que ya han nacido".

Francisco apunta también su mirada crítica a los recursos de distracción "que invaden la vida actual, conducen a una importancia absoluta del tiempo libre en el que podemos utilizar sin límites esos dispositivos que nos brindan entretenimientos o placeres efímeros". Este segundo es un asunto que insiste, es importante, y "no es un invento de un Papa o de un delirio pasajero".

En una nueva exhortación apostólica, difundida hoy por El Vaticano, el Papa Francisco insistió en su lucha a favor de los migrantes, al señalarle a los grandes defensores de la lucha contra el aborto que tan importante es esa batalla como la defensa de "la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria, el abandono, la postergación, la trata de personas, la eutanasia encubierta en los enfermos y ancianos privados de atención, las nuevas formas de esclavitud, y en toda forma de descarte".

"Esta exhortación sigue a las dos anteriores, "Evangelii gaudium" (2013) y Amoris laetitia" (2016), y en ella Jorge Bergoglio aborda la "santidad en el mundo contemporáneo", sus "riesgos, desafíos y oportunidades".

En lo que parece una alusión a sus críticos del ala conservadora de la Iglesia, también se refiere a quienes "lo relativizan como si hubiera otras cosas más importantes o como si solo interesara una determinada ética o una razón que ellos defienden".

A lo largo de 42 páginas y en cinco capítulos, el papa reflexiona sobre asuntos que considera fundamentales, como la pobreza y "la injusticia de este mundo, donde unos festejan, gastan alegremente y reducen su vida a las novedades del consumo", mientras "otros solo miran desde afuera mientras su vida pasa y se acaba miserablemente". Desde el principio, Francisco deja claro que este documento no pretende "ser un tratado sobre la santidad", sino que vuelve a proponer "el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual". En vez de eso, señaló que quería reenfocar el llamado universal de la Iglesia a la santidad que puede ser hallada en cualquier persona, como "la santidad de clase media" de un esposo que ama a su esposa, una madre que enseña pacientemente a su hijo, o de un empleado que trabaja con integridad.

"Atontamiento" En uno de los pasajes de mayor conexión con la vida cotidiana, Francisco afirma que "también el consumo de información superficial y las formas de comunicación rápida y virtual pueden ser un factor de atontamiento que se lleva todo nuestro tiempo y nos aleja de la carne sufriente de los hermanos". "Allí no reina la alegría sino la insatisfacción de quien no sabe para que vive".

"Para ser santos no es necesario ser obispos, sacerdotes, religiosas o religiosos (.) Sé santo luchando por el bien común y renunciando a tus intereses personales (.) No todo lo que hace un santo es perfecto".