Salud

La OMS quiere eliminar las grasas trans para 2023

La OMS quiere eliminar las grasas trans para 2023

El consumo de este tipo de alimentos incide considerablemente cada año en el aumento de enfermedades cardiovasculares.

Las grasas trans se forman cuando el aceite líquido se transforma en una grasa sólida a través de un proceso artificial de hidrogenación que sirve para incrementar el tiempo de vida útil de los alimentos.

Sin embargo, la mayoría de las grasas trans de nuestra alimentación provienen de alimentos procesados preparados con aceites vegetales parcialmente hidrogenados como la bollería, las patatas fritas, los snacks, las margarinas y otros muchos.

La OMS pretende que los Estados se comprometan a eliminar estas grasas producidas industrialmente de ahora hasta 2023. También hay grasas no saturadas naturales en algunas carnes y productos lácteos.

"Las dietas ricas en grasas trans aumentan el riesgo de enfermedades del corazón en un 21% y las muertes en un 28%" dice el organismo internacional que recomienda que la ingesta total se limite a menos del 1% de la ingesta total de energía, lo que sería menos de 2.2 gramos al día en una dieta de 2,000 calorías.

La iniciativa se ha denominado "Replace" y presenta seis acciones estratégicas para poder pasar de una cadena alimentaria con gran cantidad de grasas trans a una en que no existan.

Entre las tareas a cumplir que sugiere la OMS se cuentan: revisar la situación nacional, promover el reemplazo por otras fuentes de grasas más sana, legislar para prohibir las grasas trans y evaluar el contenido en la cadena alimentaria y los cambios de hábitos en la población. "Los gobiernos tienen ahora el conocimiento, las herramientas, y la responsabilidad de salvar a su gente, y deben reemplazar estos productos tóxicos con grasas saludables", afirmó Thomas Frieden, presidente de "Resuelve y Salva Vidas", una iniciativa de salud pública.

También, crear conciencia entre la población y los industriales sobre sus efectos perniciosos, e implementar una nueva legislación.

Por eso, la OMS lanzó REPLACE (reemplazar), una guía para la eliminación de los ácidos grasos trans producidos industrialmente en el suministro mundial de alimentos.

Varios países de ingresos altos prácticamente han eliminado estas sustancias producidas industrialmente imponiendo límites legales a su cantidad en los alimentos envasados o prohibiendo los aceites hidrogenados, que constituyen la principal fuerte de grasas trans industriales.

La OMS ahora anima a que los países de bajos y medianos ingresos se sumen a su lucha, dijo el médico Francesco Branca, director del Departamento de Nutrición para la Salud y el Desarrollo, de la OMS.

Por su parte, Tedros dijo que estaba convencido que todos los países del mundo se comprometerán en la campaña "en interés de sus propios ciudadanos".