Internacional

Ortega mantiene el silencio mientras aumenta la violencia en Nicaragua

Ortega mantiene el silencio mientras aumenta la violencia en Nicaragua

Este lunes Nicaragua cumple 55 días de la crisis sociopolítica más sangrienta desde los años de 1980, con Ortega también como presidente.

El sábado pasado se venció el plazo solicitado por Ortega, después que el jueves los obispos le entregaron la propuesta y se declararon a la espera de una respuesta por escrito, de lo que dependería la reanudación del Diálogo Nacional, suspendido desde el 31 de mayo tras la masacre del Día de la Madre.

"Estamos convocando a la Mesa Plenaria del Diálogo Nacional para el próximo viernes 15 de junio", cuando se presentará la respuesta de Ortega al diálogo propuesto por la Conferencia Episcopal.

"En dicha mesa (de diálogo) estaremos dando a conocer a la comunidad nacional e internacional la propuesta que presentamos al señor presidente y la carta que él nos ha enviado con su planteamiento, lo que someteremos a debate para buscar un consenso", explicaron los obispos en un comunicado.

La dignataria reconoció las dificultades existentes pero afirmó que "con fe, con esperanza y con buen corazón, todos estos tiempos difíciles pasarán definitivamente".

La respuesta gubernamental llega tras la convocatoria de un paro nacional para este jueves por parte de la Alianza Cívica.

La Alianza Cívica por la Justicia y Democracia, que aglutina al sector privado, la sociedad civil, los estudiantes y los campesinos, tiene como objetivos la democratización y la institucionalidad de Nicaragua para poner fin al Gobierno de Ortega.

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España debutará el viernes a las 15 horas ante Portugal por el Grupo B, que comparte con Irán y Marruecos. La responsabilidad y el compromiso son con ustedes y ustedes. " Ayer, hoy y mañana juntos ".

Al respecto, observadores llaman la atención sobre como el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, pidió a través de su cuenta en Twitter respaldar el paro, aun cuando las consecuencias de esa medida podrían ser nefastas para las familias más vulnerables.

Los sacerdotes católicos se han encargado en la crisis de Nicaragua de brindar ayuda humanitaria a la población e insistir en que el Gobierno de Ortega cese la represión.

"Debemos ir abandonando esas prácticas de tomar decisiones absolutas y sin consultas, porque cuando digo que nos sorprendieron, es porque ni siquiera se tomaron la delicadeza de llamarnos, de consultarnos", sostuvo.

La ciudad de León, 90 kilómetros al noroeste de Managua, convocó a un paro para protestas contra la represión.

En el país centroamericano hasta ayer se contabilizaban más de 150 fallecidos, sumando los datos aportados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), más los reportes periodísticos de las últimas horas.

Asimismo, urgió "una vez más al Estado de Nicaragua a cesar de inmediato la represión de manifestantes y opositores, y a investigar y sancionar todos los hechos de violencia que hayan tenido lugar".

También lamentan "la violación de los derechos humanos" y la falta de un diálogo nacional que ayude a resolver la crisis en Nicaragua.