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Nace la primera bebé de un útero trasplantado de una donante fallecida

Nace la primera bebé de un útero trasplantado de una donante fallecida

Pero él mismo reconoce que las donantes de útero vivo son escasas y que normalmente se trata de familiares o amigas cercanas a la receptora, por eso el éxito de un embarazo en un útero de una donante muerta es importante.

Hasta ahora, "el único embarazo acontecido después de un trasplante de útero retirado post mortem fue en 2011 en Turquía" y resultó en un aborto espontáneo, según el doctor Srdjan Saso, del departamento obstétrico del Imperial College de Londres.

Sin embargo, este suceso realizado por un equipo médico del Hospital das Clínicas de Sao Paulo, consideró que el logro que tuvieron por la operación facilitará "la adopción generalizada", para que más mujeres tengan la posibilidad de optar a este tipo de trasplantes.

Con anterioridad se habían realizado otros 10 trasplantes de útero de donantes fallecidas en Estados Unidos, la República Checa y Turquía, pero este es el primero en dar lugar a un bebé vivo, informó EFE.

Ejzenberg explicó que este nuevo método tiene "varias ventajas respecto a un útero de una donante viva: el número potencial de donantes es mayor, es más barato y evita los riesgos para la donante viva".

Caterine Ibargüen ganó el premio a mejor atleta mundial del año
Sólo perdió en Birmingham , el 5 de junio de 2016, otra vez con la kazaja Olga Rypakova quien la había privado del oro en Londres. Un salto de 15,17 metros le dio el oro olímpico en Río , cuatro años después de haber ganado la plata en las justas de Londres.

El trasplante se llevó a cabo en septiembre de 2016 en el Hospital Universitario de Sao Paulo. La madre que recibió el útero tenía 32 años y nació sin este órgano (síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser). La madre usó el útero de una mujer de 45 años que tuvo tres hijos anteriores y murió de un derrame cerebral, como se detalla en un informe de un caso publicado en la revista médica Lancet el martes. Después de siete meses, los médicos implantaron un embrión hecho con fertilización in vitro para estimular el embarazo.

El bebé fue una niña sana que nació por cesárea a las 35 semanas y tres días y pesó unos dos quilos y medio.

El bebé pesaba 2,550 kilos y se hallaba en perfecto estado de salud. El útero fue retirado durante la cesárea para poder cesar el tratamiento inmunosupresor, muy duro para la paciente.

La norma actual para recibir un trasplante de útero es que el órgano provenga de un miembro de la familia vivo que esté dispuesto a donarlo.