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¿Jugaste mucho Pokémon de niño? Puede que esto haya reconfigurado tu cerebro

¿Jugaste mucho Pokémon de niño? Puede que esto haya reconfigurado tu cerebro

Investigadores de la Universidad de Stanford han descubierto que las personas que jugaron a Pokémon en los 90 podrían compartir una pequeña región del cerebro donde se almacena toda la información relacionada con ello, según un nuevo estudio.

Entonces, de acuerdo con la ciencia, tienes activa una región en el cerebro que el resto de los mortales que nunca jugaron Pokémon no. Como es de esperar, los cerebros de los fanáticos de los Pokémon desde hace mucho tiempo respondieron más que aquellos que no están familiarizados con el juego.

Se trata de un pliegue ubicado justo detrás de nuestros oídos, en el llamado surco occipitotemporal, que se activa al ver criaturas Pokémon conocidas, como Pikachu, Charmander o Squirtle, por mencionar apenas algunos ejemplos.

Los científicos ya sabían que los humanos tienen áreas específicas del cerebro que se usan para reconocer rostros, palabras, números e incluso a celebridades como Jennifer Aniston, Bill Clinton y Kobe Bryant. En segundo es "por qué (la actividad) aparece en el mismo lugar en el cerebro de todos". Un estudio reciente realizado por la Escuela de Medicina de Harvard encontró que para que los monos desarrollen regiones similares, deben estar expuestos a objetos desde una edad temprana.

Pechito López finalizó sexto en las 6 Horas de Spa del WEC
Nunca corrí en nieve; y la de hoy fue una carrera en nieve, propiamente dicho, en muchos momentos", apuntó. Por desgracia el auto tuvo una falla, pero esto es una carrera de resistencia y puede suceder.

El equipo se preguntó si eso se incita también en humanos y buscaron cómo probarlo.

Como parte de un estudio que se publicó en Nature Human Behavior, 11 personas que en su infancia eran asiduos jugadores de Pokémon fueron sometidas a un escaneo de cerebro, y los resultados fueron comparados con los de otras 11 que son novatas en la franquicia.

Los hallazgos apoyan las teorías de que la exposición en la primera infancia es necesaria para desarrollar regiones dedicadas del cerebro, y que desde una edad temprana, nuestros cerebros cambian en respuesta al aprendizaje experiencial.

Ahora, mientras vamos a ver Detective Pickachu, que se estrenará más adelante esta semana y de la que tendremos reseña, podríamos preguntarnos si nuestro cerebro estuvo tan dedicado al maravilloso mundo de Pokémon si nos ponemos a identificar activamente a los personajes.